Fallece a los 58 años Tomonobu Itagaki
Hoy hemos perdido a una leyenda dentro de la industria de los videojuegos.
Tomonobu Itagaki, reconocido por ser el fundador de Team Ninja y la mente creativa detrás de sagas legendarias como Ninja Gaiden y Dead or Alive, falleció a los 58 años. La noticia fue dada a conocer a través de su cuenta personal de Facebook, donde se confirmó su fallecimiento a solo días del esperado estreno de Ninja Gaiden 4, título en el que había participado como asesor.
Traducción:
Últimas palabras
La luz de mi vida finalmente se desvanece.
El hecho de que este mensaje se haya publicado significa que finalmente ha llegado el momento. Ya no estoy en este mundo.
Mi vida ha sido una serie de batallas. Seguí ganando. También he causado muchos problemas. Me enorgullece decir que seguí mis creencias y luché hasta el final. No me arrepiento.
Sin embargo, me llena de pesar no haber podido entregar un nuevo trabajo a todos mis fans. Lo siento. Así son las cosas. Así son las cosas.
Itagaki Tomonobu

Reacciones
La muerte del maestro Itagaki sacudió a la industria del videojuego.
Minutos después de conocerse la noticia, Katsuhiro Harada, director de Tekken y uno de los grandes colegas de Itagaki dentro del desarrollo japonés, publicó un mensaje en redes sociales expresando su tristeza y respeto:
It’s hard to believe, but Itagaki-san…my senior from university and my rival as a creator has passed away.
— Katsuhiro Harada (@Harada_TEKKEN) October 16, 2025
The last message I ever received from him was,
“Let’s go drinking. Let’s make some noise soon!”
To think that he’s gone at just 58 years old…
Yes, everyone dies… https://t.co/38uTQO6CRw pic.twitter.com/rd5YpWZ5Qi
En redes, cientos de desarrolladores, creadores de contenido y gamers también compartieron homenajes y recuerdos, destacando el enorme impacto que Itagaki tuvo no tan solo en la industria del videojuego, y es claro el porqué.
Durante los 2000, Itagaki se ganó la reputación de rockstar en la industria japonesa. Sus juegos combinan la violencia extrema y una estética que mezclaba sensualidad, precisión y espectáculo. Eran títulos difíciles, pero cargados con un estilo tan carismático como icónico. Su trabajo en Team Ninja redefinió los estándares de los juegos de acción y de lucha, dejando una profunda marca en generaciones posteriores de desarrolladores y gamers.
Más allá de las infinitas polémicas que tuvo (como su desafortunado pasar por los NFTs), Itagaki será recordado como un creador que defendió la identidad del videojuego japonés frente a la globalización del medio, y como un artista que revolucionó el gaming de los 2000s.
Descanse en paz, maestro. Lo extrañaremos.






